Qué es la IA
La inteligencia artificial no es algo nuevo. El desarrollo de estos sistemas inicia en 1956 y tiene hitos importantes como ser el desarrollo de sistemas expertos en la década de 1970, el descubrimiento de las redes neuronales en los años 80 que permite simular facultades cognitivas de los humanos como modelo de lenguaje y en aplicaciones como reconocimiento de voz y visión por computadora en las últimas décadas.
En Noviembre de 2022 la Empresa Open IA sorprendió poniendo a disposición del público en general el CHAT GPT que supera ampliamente la función de un buscador, ya que interactúa con la persona y brinda como respuesta no varios links a los que hay que acceder para ver la información sino que brinda la información ya procesada y redactada simulando una conversación entre humanos.
Por otro lado, Google presentó su propuesta, llamada Gemini y existen más, aunque la idea de esta nota es un abordaje conceptual para facilitar la toma de conciencia de la importancia del tema.
Lo que se conoce de manera simplificada como “IA” son complejos sistemas de software con algoritmos que cambian todo el tiempo, existiendo reserva en cuándo a cómo se crean.
La IA es una excelente herramienta para asistir a los Humanos en tareas operativas que son repetitivas. Es indudable que supera al Humano en el procesamiento de grandes bases de datos y en la tarea de encontrar patrones y realizar predicciones.
A los fines de simplificar la comunicación, es frecuente leer que las computadoras “toman decisiones”, “piensan” e incluso “sienten”. Vale la pena aclarar que desde el punto de vista conceptual no es así, aunque parezca real, es una simulación. Una máquina jamás va a poder «ser como un Ser Humano” que es una totalidad, una unidad cuerpo/mente que realiza procesos biológicos, químicos, eléctricos en forma constante, sin dejar de considerar el importante valor que tiene para muchos humanos, el sentido de vida.
La Brecha Digital: Educación y Acceso Tecnológico.
Ahora, en lo que respecta a las facultades cognitivas hay que ser responsables y prudentes, ya que es allí en dónde pueden generarse efectos no deseados, como ser generar adicción aumentar la ansiedad, el estrés y también los niveles de frustración, ya que hay muchas personas a las que no les resulta tan fácil el aprendizaje de habilidades digitales e incluso que no tienen acceso a internet y a los dispositivos necesarios (computadoras, celulares, electricidad), generando las desigualdades que suelen denominarse como brecha digital y que tienen relación directa con la calidad de vida.
La brecha digital nos recuerda la importancia de garantizar que todos tengan acceso a las herramientas y habilidades necesarias para prosperar en la era digital. Desde la educación tecnológica hasta la infraestructura de Internet, podemos trabajar juntos para cerrar esta brecha y garantizar que nadie se quede atrás en la revolución digital.
Todos los efectos negativos pueden resolverse (o al menos minimizar los riesgos) si al diseñar los modelos de negocios se evalúan Economía y Humanidad en conjunto para llegar a soluciones reales. Del mismo modo, al momento de tomar decisiones y gestionarlas.
Clínica de Ideas
Así como la clínica médica es el ejercicio de la medicina, es válido hacer una analogía con las Ideas para trabajarlas de manera integrada, en todas sus etapas y caso por caso, creando espacios de confianza que permitan revisar aquello que tenemos en mente en relación a los cambios que genera resistencia y repensarlas para gestionar la transición de la mejor forma posible, ya que la IA no es una moda, es una revolución que convoca a todas las personas del mundo en todas las áreas de su vida.
Al mismo tiempo, la brecha en la lectura de la realidad que vive a diario la gente común nos desafía a repensar el diseño y el funcionamiento de nuestras instituciones tradicionales, adaptándolas a la realidad del Siglo XXI. Necesitamos crear estructuras más integradoras que reflejen verdaderamente la multiplicidad de la naturaleza humana y las necesidades de nuestra sociedad.
Innovar es Integrar: El trabajo en colaboración entre Humanos y Máquinas no es el futuro, ya comenzó!
Decidir cómo adaptarnos es importante y urgente y requiere creatividad mental e innovación.